La ley

Fuente: Diario Perfil. Un aporte de los muchachos de Filosofía y Letras.

No podía ser de otra forma. Este fin de semana los diarios se dedicaron mucho sobre “la ley de medios”. Mejor dicho, se dedicaron a hablar y escribir sobre el proyecto de ley que el ejecutivo envió al Congreso. Veamos.

La nota editorial de Clarín es contundente.

Varios países de la región están sufriendo un hostigamiento manifiesto hacia los medios periodísticos que no acompañan los intereses o políticas de los gobiernos. Preocupadas por esta tendencia, las entidades que nuclean a las empresas editoras de diarios y periódicos de América Latina denunciaron días atrás “el sostenido deterioro de la libertad de expresión”, haciendo un recuento de los numerosos casos registrados en los últimos tiempos.

La investigación de Crítica intenta iluminarnos sobre “la ley”:

De aprobarse la ley tal cual está, el máximo perdedor será el Grupo Clarín, que se vería obligado a ceder 236 de las 264 licencias que el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) identificó en manos del multimedios. El Gobierno desarmará el negocio estratégico de la empresa que conduce Héctor Magnetto: el cable. En ese rubro, mueve 3.000 millones de pesos anuales, lo que representa la mitad de su facturación global.

Y agrega, Crítica:

No es compatible, según la nueva norma, ser cableoperador y poseer señales de TV abierta. Como consecuencia, debería optar entre el cable o Canal 13, Canal 6 (Bariloche), Canal 7 (Bahía Blanca), Canal 10 (General Roca) y Canal 12 (Córdoba). La sangría no terminará allí: tendrá que elegir entre una de las ocho señales de cable. Hoy, posee Todo Noticias, Volver, Magazine, Metro, TyC Sports, TyCMax, Canal Rural y Quiero Música en mi Idioma. Por los canales de aire y suscripción el año pasado facturó 555 millones de pesos.

Perfil, por su parte recurrió al viejo Preguntas y Respuestas para explicar el tema. La primera Q&A dice:

1 ¿Por qué el Gobierno decide reformar el mercado de medios de la Argentina?
La Ley de Radiodifusión vigente fue proclamada durante la última dictadura militar y tuvo más de 160 reformas durante el período democrático. Muchos especialistas coinciden en que esas reformas la empeoraron. Desde hace más de 20 años, distintas agrupaciones académicas y políticas plantean que es obsoleta y que permite mantener un mercado concentrado de medios en el país. La pelea entre el kirchnerismo y el Grupo Clarín precipitó la redacción y el envío al Congreso de proyecto oficial.

Fuente: Diario Perfil

La ilustración es bastante clara, ¿no?

Susana Reinoso, el sábado en La Nación tiene otro punto de vista:

Uno de los cambios primordiales, que modificará por completo la prestación actual de los servicios de TV, Internet y telefonía (  triple play ) es el ingreso a la cancha de las empresas telefónicas (Grupo Telefónica y Telecom, con la reciente incorporación de Eduardo Eurnekian). El artículo 155 del proyecto, en un fárrago de derogaciones, hace caer el decreto 60/90, que contiene el pliego de venta de la ex empresa estatal Entel, en el que se prohibió a las telefónicas operar en el mercado de los medios.

Página tiene una entrevista con Gabriel Mariotto que “defiende el proyecto de ley”:

Hay límites a la concentración. Esta es una ley absolutamente antimonopólica, como lo es la ley de los Estados Unidos. Porque el monopolio es una forma de censura, alguien se queda con las voces del resto. Ni los actuales dueños de los medios de comunicación ni las telefónicas, podrán tener posiciones dominantes en el mercado.
(…)
Nadie está en contra de un grupo en particular. Estamos a favor de una ley de la democracia. Ahora, seguramente hay grupos que se sienten perjudicados porque este debate en democracia afecta sus intereses económicos.

En la columna de los sábados en Perfil, Leuco dice:

Todo confirma que la libertad de prensa es la principal enemiga del capitalismo de amigos de los Kirchner. La tarea de los medios de comunicación es la última trinchera de resistencia a un modelo basado en el autoritarismo extorsionador que intenta reducir a la servidumbre a todos los actores sociales con el objetivo de aferrarse con uñas y dientes al poder. Este es el corazón del proyecto de alternancia matrimonial que habían diseñado Néstor y Cristina.
(…)
El “capitalismo de amigos” todavía no consiguió su correspondiente “periodismo de amigos”. Y eso que han apelado al más formidable plan sistemático para controlar a todos los medios y evitar que los controlen a ellos. Y eso que han utilizado todos los mecanismos disponibles. Pero hay algo que los Kirchner no entienden y por eso jamás van a concretar su objetivo. La misma expresión “periodismo de amigos” conlleva una contradicción en sí. Una palabra, “amigos”, anula a la otra, “periodismo”. Por definición genética, el periodismo debe tener una mirada crítica del poder. De lo contrario, se transforma en otra actividad llamada propaganda.

El debate es necesario. El debate es importante. El debate requiere de reflexión y discusión. Para la reflexión necesitamos tiempo. Mucho tiempo y construir contra-opiniones, diría Tomás Abraham.

Notas de interés:

Seguiremos informando en los próximos post. Para terminar, miren este blog

FIN

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Encierro

Periodismo Social presento el informe “El Encierro mediático. Cómo hablan los diarios sobre los chicos en conflicto con la ley penal”, realizado por el Capítulo Infancia de Periodismo Social, junto a sus socios estratégicos – UNICEF, Fundación Arcor y Fundación C&A”.

Según cuentan en Periodismo Social el informe forma parte de la serie “Niñez y adolescencia en la prensa argentina”, que se edita desde el 2005.

El informe dice:

Durante 2008, fueron clasificados casi 4 mil textos, identificando su título, fecha, autor, sección y página, entro otros ítems.

Algunos datos interesantes:

  • El 65% de las notas tiene algún término discriminatorio.
  • Las noticias que vinculan a chicos y chicas con el delito ocuparon el 2,1 por ciento del total de notas sobre infancia en los diarios monitoreados.
  • Sólo el 4 por ciento de las notas hicieron mención a una política pública sobre el tema.
  • Una de cada cuatro de estas notas no citó fuente

Rateros, delincuentes, chorros, hampones. La cobertura sobre temas de infancia, y en particular sobre los chicos acusados de cometer delitos, tiene una gran falencia: el alto uso de palabras que están revestidos de un sentido peyorativo que define a los adolescentes a partir de su comportamiento y refuerzan prejuicios y desigualdades sociales. Y “menor” sigue siendo el término despectivo más común, aunque casi siempre acompañado por un calificativo que refuerza esa mirada estigmatizadora.

Lee el informe completo acá o acá

FIN

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Dúo dinámico

Haremos un esfuerzo por hacer una breve reseña de un libro muy interesante: Política y medios en la era de la información de María Cristina Menéndez (La Crujía, 2009).

Sabemos que la relación entre los medios, la política, la opinión pública, los periodistas, la democracia y los ciudadanos es siempre problemática y fascinante. Es un debate abierto que cada nueva voz que se suma agrega ideas y lo enriquece. En Pensar la comunicación de Wolton se plantea la tensión que existe entre las tres fuerzas más importantes de las democracias de masas: medios, política y opinión pública. El texto de Menéndez es un aporta más a ese debate, desde una perspectiva nacional:

Este texto se asienta en un punto de interacción disciplinaria en el campo de las ciencias sociales ubicado en las fronteras entre la ciencia política y la teoría de comunicación. (p.9)

La autora divide su ensayo en dos partes bien diferenciadas. El texto comienza con la construcción de su marco teórico y su objeto de estudio: sistematiza las relaciones entre la opinión pública y la política desde las distintas tradiciones teóricas. Desde Rosseau a Lazarsfeld,  de Locke a Lippmann, de Toqueville a Habermas, de Tarde a Tönnies, de Weber a Noelle-Neuman, de Sartori a O´Donell.

Sin embargo, lo más relevante del libro está en la segunda parte:

Como resultado de todo este análisis teórico, he llegado a observar la existencia y dinámica de determinadas «funciones latentes de los medios de comunicación» con respecto al sistema político, que denomino y describo como a función de integración y la función de accountability vertical mediática. (p.8)

El aporte de Merton no es menor para la conceptualización de Menéndez. Así, la relación del sistema de los medios y del sistema político se sostiene sobre una base teórica contundente:

La función de control o accountability vertical mediática focalizada en el desempeño de actores políticos, y la función de integración centrada en la incorporación de nuevos actores y en la construcción de un consenso mínimo que sustente la relación de mando y obediencia otorgándole legitimidad. (p. 139)

Las funciones de ojo público e integración, según la autora, contribuyen a un mejoramiento de la participación ciudadana en los temas y en el debate públicos.

Menéndez asegura que los medios y las nuevas tecnologías de la información se configuran como:

un nuevo locus para la manifestación de demandas y la aparición de nuevos actores informales. (p. 165)

Para ilustrar el tema, la investigadora analiza el fenómeno de los cacerolazos en la argentina y afirma que:

el caso argentino representó una primera validación empírica de la hipótesis latente mediática de integración. (p 157)

El trabajo es un aporte a un debate necesario para asegurar y defender todos nuestros derechos. Claro, que el derecho a la libertad de prensa, en este caso, es central. La transparencia de los actos públicos y la calidad democrática son fundantes:

la accountability medíatica ha revelado dos facetas (…) su existencia como condición necesaria pero no suficiente de la calidad democrática y la consolidación de una visión legalista de la política. Por otro lado, la presentación de un campo de fuerzas entrecruzadas donde opera la tensión irresuelta entre la lógica económica mediática, la accountability vertital mediática y el sistema político democrático. (p. 190)

El debate sigue abierto.

FIN

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