Acado de terminar Tokio Blues de Haruki Murakami.
Es una novela magistral, llena de amor, sexo, música.
Así comienza la historia de Toru Watanabe.
Yo entonces tenía treita y siete años y me encontraba a bordo de un Boeing 747.(…) Tras completarse el aterrizaje, se apagaron las señales de <prohibido fumar> y por los altavoces del techo empezó a sonar una música ambiental. Era una interpretación ramplona de Norwegian Wood de los Beatles”
Para aquellos que no recuerda esa pieza acá va:
[audio http://www.goear.com/listen/449b4a9/Norwegian-Wood-The-Beatles]
El ritmo, las palabras van y vienen como la música de Beatles. Mucha de las historias que se cruzan en la obra de Murakami son parte de alguna de nuestras historias.
Las palabras de Lennon y McCarthy funcionan muy muy bien -como siempre-
I once had a girl, or should I say, she once had me.
She showed me her room, isn’t it good, norwegian wood?
She asked me to stay and she told me to sit anywhere,
So I looked around and I noticed there wasn’t a chair.
I sat on a rug, biding my time, drinking her wine.
We talked until two and then she said, “It’s time for bed”.
She told me she worked in the morning and started to laugh.
I told her I didn’t and crawled off to sleep in the bath.
And when I awoke I was alone, this bird had flown.
So I lit a fire, isn’t it good, norwegian wood.
Es una novela para recomendar.
FIN.
Facebook
LinkedIn
SlideShare
Twitter
[...] El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas. Murakami me encanta. Todo lo que leí me gustó, excepto El fin del mundo. Dos historias en dos mundo distintos se cruzan en un solo texto: [...]